Sunday, September 27, 2015

Una tesina, una muerte sospechosa y una decena de misterios

El proceso de elección de un tema, las primeras lecturas y la toma de posición a la hora de realizar una investigación final, puede resultar una pesadilla para cualquier estudiante que no ve la hora de terminar su carrera. Y, si, a pocos días del último examen, además del estrés de lidiar con un tutor indiferente y otro extravagante, se suma la muerte de uno de ellos, un ataque de nervios está a la orden del día. Y es esa misma situación la que desencadena la historia de la tesista de la Universidad de Copenhague, Anna Bella Nor, protagonista de Las alas del dinosaurio.
La novela de la danesa Sissel-Jo Gazan combina una doble investigación: por un lado, trata de resolver un crimen espeluznante y hasta grotesco de un reconocido erudito; por otro, desarrolla todos los argumentos científicos que sostienen la tesina de Anna, la cual se centra en una disputa que divide a los expertos en Biología: ¿eran las aves dinosaurios vivientes o descendían de un reptil primitivo aún más antiguo?
“Para resolver un enigma no hay que conformarse con la primera explicación; si no, solamente estarás adivinando. Así, el hombre que tiene las manos manchadas de sangre se convierte automáticamente en el asesino, y la mujer con deudas de juego, es la estafadora. Y muchas veces es cierto, pero no siempre. Cuando se tira del hilo, no se adivina”, explica uno de los protagonistas.
Pero el misterio no gira sólo alrededor del asesinato: los personajes también tienen sus propios secretos que deben disipar. Para entender cada una de las perspectivas, Gazan incorpora el formato biográfico dentro de la novela, dedicando capítulos enteros para retratar a  aquellos que, de una u otra forma, se relacionan con el difunto. Es así que utiliza constantes cambios en los puntos de vista –manteniendo siempre la tercera persona– y la síntesis de anécdotas para conocer en detalle la vida de Anna, el comisario Søren Marhauge y el científico que sostiene que las aves están emparentadas con los dinosaurios, pero no son sus descendientes, Clive Freeman.
En lo que refiere al estilo, el uso del recurso de las pequeñas historias dentro del relato general, genera confusión puesto que no siempre queda demasiado claro si se trata de un recuerdo de un personaje o una situación presente que se hilvana con la siguiente. Asimismo, al intercambiar las perspectivas, hay una repetición de los sucesos que transcurren en simultáneo, haciendo que la trama avance lentamente desde distintos ángulos.
A pesar de eso, una vez superados los primeros vuelcos, la lectura de Las alas del dinosaurio es intrigante y el hecho de aprender datos del caso a través de diferentes ojos, permite que se generen deducciones entre los lectores más atentos, quienes pueden estar siempre un paso más adelante que los propios personajes.
Respecto a la autora, Sissel-Jo Gazan nació en 1973 en Dinamarca, es doctora en Biología –lo cual explica los incontables detalles sobre huesos y animales que rodean la historia– y vive en Berlín. El libro, editado por Alfaguara, es el primero de una serie de novelas policíacas protagonizada por Anna Bella Nor.
Autora: Sissel-Jo Gazan
Editorial: Alfaguara
Páginas: 496
Precio: $249

Sunday, August 16, 2015

Enric González: Comiencen a esparcir la noticia…

Historias de Nueva York se introduce a sí misma como una secuencia de datos curiosos sobre la ciudad que nunca duerme: el detrás de escena del rascacielos Chrysler, la historia del equipo supremo los Yankees, el lugar donde sirven las mejores hamburguesas, y más. Pero la descripción se queda corta porque el nuevo libro de Enric González –RBA– no es una simple enumeración, sino un muestrario de un maravilloso y extraño mundo, observado desde la perspectiva de un periodista.
“Mis hermanas siempre han dicho que soy raro. También lo dice Lola. Y lo dicen mis amigos, y las mujeres de mis amigos. En Nueva York me sentí como en casa porque todo el mundo me parecía raro, más raro que yo”, afirma el español en una de las primeras páginas del libro. Éste forma parte de una colección literaria de anécdotas del corresponsal de El País en grandes metrópolis, como Londres y Roma.
Sintetizar una ciudad, su historia y su gente pareciera ser casi imposible pero, a lo largo de 144 páginas, González transforma un sinfín de datos en una lectura amena y hasta divertida, fusionando elementos históricos, políticos, económicos y sociales.  A pesar que el punto de partida es el traslado del narrador de España a Estados Unidos por cuestiones laborales, lo que menos hace es hablar de esto último; por el contrario, prefiere focalizar la escritura en sus vivencias, su búsqueda de departamento, las infinitas vueltas que realizó para conseguir un número de seguro social, pasando por los amigos, colegas y contactos que conoció durante el camino y que lo llevaron a conocer lo mejor de la ciudad.
Es así que, en 19 capítulos, combina historias sobre los personajes más destacados, los barrios que componen la ciudad, la mafia, la economía, los complots, deportes, el periodismo en general, las Torres Gemelas, la muerte de colegas en situaciones de guerra, entre decenas de situaciones peculiares que, según él, solo pueden ocurrir en Nueva York.
A pesar de tratarse de un texto escrito por un periodista, González deja de lado la objetividad desde el primer momento: advierte al lector –específicamente, al lector europeo– que, además de pararse desde su perspectiva, va a agregar paréntesis en donde crea conveniente para incorporar informaciones de cualquier tipo, por lo general de manera humorística.
Lo atrayente de cada una de sus interrupciones es que, dejando de lado opiniones personales, la mayoría se trata de datos curiosos que no se encuentran usualmente en los libros de viaje porque no son elementales para turistas, pero sí relevantes para los que consideran mudarse al extranjero. Además, suma situaciones anecdóticas de la ciudad, sean éstas famosas (como la asociación King Kong con el edificio Empire State) o desconocidas.
El objetivo de Historias de Nueva York es despertar la curiosidad de los lectores para que visiten la ciudad y la conozcan de verdad, no limitándose a seguir el recorrido que se compra en cualquier agencia de turismo. En palabras del propio González, “una temporada en Nueva York cambia a cualquiera, para bien y para mal. La vida en Nueva York es un deporte de velocidad y reflejos en el que, al final, decide la suerte.” A lo que agrega, “para entender ciertas cosas, no hacen falta idiomas, ni experiencia, ni memoria. Basta con abrir la ventana y escuchar el rugido de la bestia.”

Autor: Enric González
Editorial: RBA
Cantidad de páginas: 144

Precio: $245

Sunday, August 2, 2015

Homenajes liberadores de culpas

A caballo de un arco narrativo que cruza elementos literarios con la crónica periodística, la documentación y la memoria familiar, la dupla Julián Gorodischer y Marcos Vergara llega con Camino a Auschwitz y otras historias de resistencia, tres nouvelles en historieta de corte multitonal sobre el horror del Holocausto que, con cierta disrupción, fueron abordadas desde la cuestión queer y los ataques de pánico, con una fuerte mirada sobre el cuerpo, el dolor y el deseo
“Sobrevivir es un oficio sin moral”. Una frase dicha en la mitad de un relato sintetiza a la perfección el contenido de tres historias relacionadas con el Holocausto y el sufrimiento de una familia judía que pudo encontrar la forma de contar sus vivencias a través de su descendiente, el escritor Julián Gorodischer.
            El libro Camino a Auschwitz y otras historias de resistencia –emecé– es una crónica pero también es un comic, ilustrado por Marcos Vergara, que combina el miedo con el humor y una búsqueda de paz interna por parte de sus protagonistas.
            Siempre manteniendo la perspectiva de Gorodischer –a través de su participación en los acontecimientos o la simple intervención en las entrevistas–, los relatos mezclan anécdotas reales e imaginadas con reflexiones y conversaciones de la actualidad. Se encuentra dividido en tres partes: la primera –cuyo título es homónimo al del libro– gira alrededor de Paie Choroszchanski, la tía abuela del cronista, a quien le prometieron la salvación de una Cracovia que se preparaba para la exterminación judía. Allí, basándose principalmente en averiguaciones, se narra la vida de una joven quien buscó la forma de sobrevivir en el brutal mundo de Auschwitz, donde terminó muriendo.
            La segunda historia, “PARTISANO héroe de Varsovia”, está protagonizada por Berl, tío abuelo del escritor, y compila distintas situaciones de su vida como combatiente de la resistencia judía. En pocas páginas, se retrata su supervivencia en búsqueda de una salvación del terror, la cual lo llevó a huir por distintos lugares, conociendo y peleando junto a personas de las cuales nunca supo su destino.
            La última parte, “El secuestro de Eichmann”, sintetiza la historia de Luba Wolk, tía de Gorodischer, una de las voluntarias para participar en la operación secreta que secuestró al ex jerarca nazi, Adolf Eichmann, y lo trasladó de Argentina a Israel, para su juzgamiento.
            Con 112 páginas, Camino a Auschwitz y otras historias de resistencias es un libro que homenajea a sus protagonistas a través de una lectura rápida pero que, de vez en cuando, arroja frases –como la citada– que hacen que uno deba frenarse para reflexionarlas.
            Respecto a la redacción, a pesar de centrar su atención en sus protagonistas, el cronista es detallista y explicita contextos que los combina con sus pensamientos sobre cada paso del camino. Estos momentos son retratados con delicadeza por el mismo Vergara cuyas ilustraciones varían entre la sutil insinuación y la demostración más cruda del sufrimiento humano.
            Julián Gorodischer es un escritor de Buenos Aires cuyas crónicas fueron publicadas en las revistas Tres Puntos, TXT, Rolling Stone, Haciendo cine y Luna, entre otras. No es la primera vez que realiza un trabajo que expone al Nuevo Periodismo en su máxima expresión: publicó cómics periodísticos junto a Fabián Zalazar, Leo Sandler y Marcos Vergara, diseñador gráfico y bibliotecólogo.

Autores: Julián Gorodischer – Marcos Vergara
Editorial: emecé
Páginas: 112
Precio: $199



Friday, July 17, 2015

El festival del número 7

Hoy les voy a contar una leyenda que se relaciona con un festival llamado Tanabata que se celebra el día 7 del mes 7 en Japón.
Se cuenta que Orihime era la hija del Rey de los Cielos y que lo ayudó a decorar el cielo. Mientras él hacía y colgaba las estrellas, ella tejía una fina y delicada tela que luego formaba parte de las nubes. Era muy hábil y su padre estaba orgulloso de su labor pero le puso tanta dedicación que se empezó a sentir enferma por lo que él la dejó descansar y hacer lo que quisiera por un día.
Orihime le tomó la palabra y jugó y bailó al lado del río Amanogawa –la Vía Láctea– hasta que vio a Hikoboshi, un pastor que se encontraba en la otra costa. Ambos se reunieron cruzando el único puente que unía al amplio río. Él la invitó a pasear y ella, ansiosa por conocer un mundo alejado de su rutina, aceptó.
Se volvieron amigos rápidamente. Orihime estaba tan feliz que se olvidó que debía regresar. El Rey de los Cielos se preocupó y envió a urracas a buscarla. La chica, cada vez más enamorada del pastor, las ignoró porque prefería quedarse con él. Esa respuesta no puso muy feliz a su padre quien fue a su encuentro y la obligó a volver, destruyendo a su paso el único puente que unía los hogares de los jóvenes. Para castigarla aún más, hizo que el río creciera y le prohibió a ambos verse.
La princesa entendió que tenía responsabilidades que cumplir pero extrañaba a Hikoboshi por lo que le pidió a su padre algún tipo de arreglo. Él, apenado por ella, aceptó lo siguiente: si trabajaba duro durante un año, dejaría que se reunieran una vez al año, el día 7 del mes 7.
Desde entonces, en cada aniversario de esa promesa, una bandada de urracas forma un puente sobre la Vía Láctea, permitiendo que Orihime y Hikoboshi se vean. A cambio, ella trabaja tejiendo nubes y nieblas por el resto del año, hasta el final de los tiempos.
¿Cómo se festeja este día en el Japón de hoy? Por lo general, se escriben deseos –a veces en forma de poemas– en pequeñas tiras de papel colorido y se cuelgan en las ramas de los árboles de bambú, junto a otras decoraciones, en las puertas de los hogares. Luego, se reza para que se vuelvan realidad.
¿Pedimos un deseo? 



Colaboración para Yokichi Eventos

Sunday, June 28, 2015

Juego de Tronos: el ABC del programa del momento

La exitosa serie televisiva ya tiene su brújula narrativa para que sus seguidores no se pierdan en una trama que, de temporada en temporada, parece renovar siempre sus desafíos argumentales.

Juego de Tronos es una exitosa saga literaria y serie de televisión. Con cinco partes publicadas bajo el título Canción de hielo y fuego (Juego de Tronos, Choque de reyes, Tormenta de espadas, Festín de cuervos y Danza de dragones) y la misma cantidad de temporadas producidas por HBO, escritores como Martin Howden decidieron volcar en cientos de páginas los atractivos que hacen que la historia creada por George R.R. Martin atraiga a fanáticos de cualquier parte del mundo.
Breve enciclopedia de Juego de Tronos –Ediciones B– se presenta a sí misma como una guía no oficial sobre todo lo que hay que saber al respecto de la serie de mayor éxito de todos los tiempos. Con ese objetivo, la lectura se divide en dos grandes secciones: la primera, ordenada alfabéticamente, presenta elementos claves de una historia fantástica que prescinde de sus ingredientes habituales (héroes, villanos y brujas). Allí, enumera a los personajes principales, lugares donde transcurren las historias, biografías de actores, hechos que sirvieron de base para la trama, etc. La segunda, desglosa uno a uno los episodios de las primeras cuatro temporadas. En esta parte se incluyen, además de una pequeña descripción del argumento, datos curiosos, anécdotas de grabación y repercusiones en los medios y las redes sociales.
¿Qué se concluye de las primeras páginas? Martin Howden afirma que “una parte del atractivo de la serie es que cada capítulo adopta un punto de vista diferente, lo que hace que los personajes pasen de héroe a villano y viceversa a medida que vamos oyendo los pensamientos interiores de la gente”. Aparte de esa versatilidad que genera sorpresa tras sorpresa, “uno de los aspectos clave en el mundo de George R.R. Martin es la idea de que nadie está a salvo; eso queda de manifiesto continuamente […]. Los personajes que parecen ser los protagonistas pueden morir mucho antes del final de la serie”.
Además de compilar declaraciones de los productores D. B. Weiss y David Benioff, el escritor George R.R. Martin y los actores principales de la serie, Howden cita reseñas y publicaciones digitales de distintos medios que, de una forma u otra, hablaron sobre la historia que transcurre en ese continente imaginario que se llama Poniente. A eso, suma unos recuadros bien señalizados bajo el título SPOILER donde sintetiza lo acontecido hasta el momento en la serie al mismo tiempo que se adelanta y narra, sin demasiados detalles, lo que sucede con cada personaje en los libros.
En referencia a lo último, el autor no mantiene una misma línea temporal, lo que puede llegar a confundir a un lector despistado: mientras que en las páginas iniciales cuenta hechos, por ejemplo, del cuarto libro, en las últimas, cita entrevistas sobre los primeros capítulos y viceversa. Tal como el piloto estrenado en el 2011 en HBO, la propuesta del escritor se limita a “preparar una mesa inmensa: una gran bienvenida a Poniente que dice con todo el descaro del mundo que allí nadie está a salvo”.

Autor: Martin Howden Editorial: EDICIONES B
Páginas: 296
Precio: $175



Friday, May 29, 2015

Un cumpleaños muy especial

Nuestro cumpleaños es siempre una fecha genial: desde los preparativos, sentimos esa emoción que se alarga hasta que, finalmente, llega el día donde amigos, compañeros y familiares nos agasajan de la forma en que más nos gusta. ¿Por qué no sucedería lo mismo con Buda? En Corea se piensa que el día de su llegada debe festejarse a lo grande, con una semana que termina en una gran fiesta.
Bajo el nombre “Seokga tansinil” (석가탄신일, cumpleaños de Buda) o “Bucheonim osin nal” (부처님 오신 , el día que Buda vino), esta celebración alcanzó su culminación el pasado 25 de mayo con un feriado nacional donde millones de personas –creyentes o no– pudieron rezar o, simplemente, disfrutar de los carnavales.
¿Qué se hace en este día? Lo usual es asistir a templos adornados, en su totalidad, con simpáticas decoraciones de colores alegres como el rojo, rosa y dorado. De hecho, este día es conocido como “Festival de las linternas” por la utilización de miles y miles de ellas con velas dentro, desde donde cuelgan pequeñas etiquetas de papel para que los asistentes escriban su nombre y un deseo profundo que esperan que se haga realidad.
Una vez allí, los visitantes son convidados con comidas gratuitas –usualmente se les ofrece bibimbab (비빔밥), una mezcla de arroz con vegetales–. Además, se puede participar en actividades tales como juegos, bailes con máscaras y apreciaciones de danzas acrobáticas.
¿Cómo es este día en Japón? A pesar de ser vecino con Corea, esta festividad es siempre celebrada el 8 de abril y es conocida como “Hanamatsuri” (花祭, Festival de la flor) debido a que es costumbre llevar ramos a los templos.
En el resto de Asia, algunos combinan el cumpleaños con la iluminación y muerte al visitar templos, realizar procesiones con velas y revisar los preceptos de sus creencias. Dependiendo de la región, la festividad se realiza en un solo día o una semana. Y ustedes, ¿qué planifican para sus cumpleaños? 

Colaboración para Yokichi Eventos

Saturday, May 23, 2015

¿Buscando cocinar en Tokyo?

Uno de mis amigos es fanático del arte culinario y sus utensilios. Además, ama Japón y siempre me cuenta sobre un lugar específico dónde conseguir objetos de excelente calidad en esa gran ciudad. Me pregunto si habrá algún chef entre los lectores porque si la respuesta es sí, definitivamente les aconsejo agendar la siguiente recomendación: Kappabashi (合羽橋) o ciudad de la cocina.
Siguiendo el significado literal de su nombre, Kappabashi es una zona ubicada entre Ueno y Asakusa, cuya calle principal está rodeada de fantásticas tiendas que ofrecen cualquier instrumento que uno necesite para cocinar en su casa o un restaurant: desde cuchillos, hornos y ollas, pasando por muebles de cocina y decoraciones tales como apetitosos platos de comida hechos de plástico para exhibir en los ventanales de los locales.
Allí, dos negocios rivales –Kamaasa y Kamata– se encuentran a una cuadra de distancia y ofrecen los mejores cuchillos de Japón.
En Kamaasa, un comprador no solo se hallará con vendedores que hablan inglés, además de japonés, sino que le ofrecerán una encuesta para ayudarlo a encontrar el cuchillo ideal para su necesidad. ¿Cuáles son las preguntas que determinarán la compra? Las siguientes: “¿Cuál será el propósito del cuchillo? ¿Lo quiere para picar, escarbar o rebanar? ¿Quiere una cuchilla fina o gruesa? ¿Lo usará para cortes japoneses u occidentales? ¿Qué tipo de mango prefiere? ¿Gordo o delgado?”.
Como si se tratara de la elección de una varita en el mundo de Harry Potter, tras obtener las respuestas, el vendedor hará que el visitante sostenga el cuchillo en su mano para ver cómo se siente. Y luego, la magia ocurre.
En Kamata –además de seguir una metodología similar a la anterior–, se concentran más en el correcto mantenimiento y cuidado de los utensilios, por lo que hacen muchas recomendaciones sobre lo que se debe y no hacer, además de ofrecer afilados gratuitos. Mientras uno espera ser atendido, puede perderse en una exhibición de impecables –y afiladísimos– cuchillos que pueden usarse para todo tipo de situaciones; inclusive, como adornos.
Aunque no cocinen, parece ser un lugar demasiado interesante como para dejarlo fuera de la lista, ¿no? 

Colaboración para Yokichi Eventos

Friday, May 22, 2015

Una noche bienvivida (Mónica Abraham en Hasta Trilce)


Cuando Registros de Cultura anunció “Canciones bienVividas”, el mail desde donde salió la gacetilla se llenó de mensajes que expresaban alegría, cariño y mucha, mucha ansiedad. Y no eran sólo de parte de amigos o conocidos, distintos medios se interesaron en difundir aquella palabra que, tal como decía Hamlet, debe ser salvada.
Desde ese momento, se iniciaron los preparativos para la salida y presentación del disco. Fue entonces que se decidió armar un Ciclo de conciertos en Hasta Trilce, donde Carlos Pino, Mónica Abraham y el Trío Correa-Mielgo-Condomí presentarían sus trabajos ante ese público ansioso.
Tras una memorable noche junto al ex Trovador -el pasado 7 de mayo- ayer, fue el turno de Mónica, una artista que es encantadora en todo momento: cuando una llamada tuya para consultarle sobre una entrevista la despierta, cuando saluda al llegar a un lugar, cuando sube y baja del escenario. 
Más allá del listado de canciones, no hubo un plan en su presentación. Ella salió a ser ella misma. Fue así que, pasadas las 21 horas, empezó a dialogar con su público: tomó el papel de cantora, entrevistadora, admiradora de sus músicos e invitados, siempre con un toque de humor que, según ella, no se debía a nada que hubiera fumado.
Mientras cantaba, movía sus manos dándole vida a sus canciones, sentido y emoción a cada una de sus palabras y letras compuestas por sus amigos Orlando Miño, Chacho Muller, Jorge Giuliano, Alicia Crest, Luiz Carlos Borges, Apparicio Silva Rillo, Nelson Ávalos, Hugo Pardo, Jorge Marziali, Teresa Parodi, Tato Finocchi, Sergio Rodríguez, Pocha Barros, Ramón Navarro, José Pedroni, Ariel Ramírez, Felix Luna, Victorino Carriço, Eduardo Falú, Jaime Dávalos, Caito Díaz y Horacio Molina.
Más allá de su humildad y contagiante alegría en las pausas, Mónica se enseriaba al escuchar los primeros compases de una nueva canción. Cerrando sus ojos, apreciaba a cada uno de los músicos que la acompañaron: Matías Álvarez en piano, Pablo Alessia en guitarra, Freddy Vidal en guitarra, Matías Furió en percusión y Agustín Marquesano en bajo. Ella los aplaudía al finalizar cada tema. Y el público hacía lo mismo con ella, tras haber hecho silencio para escuchar sólo su voz.
En dos momentos, la sorpresa se apoderó de la artista: Junior Carriço y Orlando Miño grabaron mensajes desde el extranjero para ella. Ambos introdujeron sus composiciones y una oleada de agradecimientos para todos los involucrados con el disco, desde los invitados a la productora, agentes de prensa como Silvia Majul -responsable de la enorme repercusión en los medios-, amigos y familiares.
Nelson Ávalos, artista folklórico chubutano, fue el primero en compartir el escenario. Apenas subió, Mónica decidió tener una charla informal en donde ambos compartieron chistes sobre el nombre del actual hogar de Nelson, El Hoyo. Juntos, interpretaron “Tarde de brisas”. Fue al finalizar que ella decidió pasar a ser una espectadora más: sin estar planificado, lo invitó a que tocara algo de su propia autoría.
Una situación parecida sucedió con Jorge Giuliano: parada a su costado, Mónica quiso ponerse al día y le contó al público sobre la reciente gira por España de él, lo que derivó en una anécdota sobre su “Vidala del sol” cantada por gitanos. Los asistentes -algunos de ellos ubicados en las escaleras de los costados- se reían y escuchaban con atención. Luego de una simpática historia sobre “No miró para atrás”, ambos la interpretaron de manera magistral. También, ella lo invitó a protagonizar el escenario con uno de sus temas.
Ramón Navarro no necesitaba presentación pero Mónica la hizo e inició una charla coloquial sentándose en una pequeña mesa al lado de su silla. Con sus 81 años, Ramón mencionó una poesía de Pedroni que no recordaba pero, pasados apenas dos minutos, no sólo rememoró el nombre sino su contenido. Todos hicieron silencio y dejaron que sus palabras conmovieran tanto en ese momento como con la canción “Deshojamiento”. Y así pasó.
Ya cerrando la presentación, Guillermo Masi subió al escenario junto al Coro Procanto Popular: hombres y mujeres con camisas azules se agruparon alrededor de dos micrófonos para cantar “La puerta” y, con mucha alegría, para terminar con “La sachapera”, al ritmo de aplausos, gritos y una ovación de pie que, con una mano en su pecho, Mónica pareció llevarse al corazón. 
En Hasta Trilce se vivió una noche emocionante, alegre, entretenida y abundante de talento. Una noche bienvivida.

Sunday, May 10, 2015

John Green / David Levithan: Dos mundos bajo un idéntico nombre

¿No es extraño cruzarse con una persona con tu mismo nombre y apellido? John Green y David Levithan piensan que sí lo es, por lo que basaron su novela Will Grayson, Will Grayson en eso: el encuentro fortuito de dos muchachos de más o menos la misma edad y bastante antisociales pero con amigos especiales que hacen que sus vidas no sean tan monótonas.
“Pienso en cuánto dependes de tu mejor amigo. Cuando te despiertas por la mañana, sacas las piernas de la cama, pones los pies en el suelo y te levantas. No te acercas al borde de la cama y miras hacia abajo para asegurarte de que el suelo está ahí. El suelo siempre está ahí. Hasta que deja de estar”, concluyen, a su manera, ambos personajes.
Will Grayson es un estudiante de secundaria bastante sumiso cuya vida social gira alrededor de su mejor amigo, Tiny Cooper –un gigantesco joven que no esconde su homosexualidad ni sus deseos de resaltar en cada situación posible– y el próximo éxito de la temporada: la fabulosa obra de teatro Tiny Dancer, una comedia musical sobre las fallidas relaciones amorosas del chico.
will grayson –sic–, por su parte, vive recluido en un rutinario mundo que odia, con una madre que no lo comprende, un trabajo que necesita y Maura, una chica que insiste en meterse en donde no la llaman. Lo único interesante es Isaac, un amigo cibernético que poco a poco se convierte en su amor platónico a quien desea conocer personalmente.
Lo interesante de ambas historias no son tanto los hechos que llevan a ambos Wills a encontrarse en un lugar totalmente diferente a los que ellos suelen frecuentar, sino la forma en que estos suceden: Green y Levithan escriben en primera persona, en presente, de manera directa y sin adornos, lo que hace que, a pesar de llamarse igual, el lector siempre sepa de qué Grayson se trata. A esto se suma que los diálogos están armados cual conversaciones por chat, con los nombres de los personajes al principio de cada frase.
Cabe destacar que los autores decidieron intercalar capítulos –redactando uno cada uno– con distinciones en la forma de narración: las secciones del Will Grayson amigo de Tiny son los capítulos impares y están escritas con propiedad, mientras que las del otro will, forman los pares y aparecen con las minúsculas propias del mundo virtual que tanto adora.
Lo curioso de Will Grayson, Will Grayson es que, con el pasar de las páginas, el musical Tiny Dancer cobra casi tanto protagonismo como los chicos: de hecho, siempre encuentra un espacio para ser mencionado y, de alguna forma, terminar opacando los hechos que le transcurren a los muchachos. Estas interrupciones, en vez de dificultar el avance de la trama, la facilitan y la hacen más divertida.
La novela es la primera colaboración entre los norteamericanos John Green y David Levithan. Ambos escribieron sus introducciones por separado y, tras leer el trabajo del otro, se dieron cuenta que la idea funcionaría. Green es un escritor norteamericano reconocido mundialmente por su novela Bajo la misma estrella, llevada al cine en el 2014. Levithan es un autor y editor que recibió varios reconocimientos por su literatura protagonizada por hombres fuertes y homosexuales.

Autores: John Green y David Levithan
Editorial: Nube de Tinta
Páginas: 336
Precio: $219,00



Friday, May 8, 2015

Cortesías hasta en las compras

Cuando uno está de viaje todo le resulta extraño: desde la ropa que se usa a los transportes, pasando por la comida y cualquier otra costumbre que sea diferente a la propia. Ir a Japón es toda una experiencia: sean por los baños súper tecnológicos, las máquinas expendedoras o el tren bala, un día en cualquier ciudad del país generaría incontables anécdotas dignas de ser contadas hasta a los nietos.
Algunas situaciones curiosas –originales, simpáticas o bizarras– se dan hasta en los momentos más cotidianos. Por ejemplo, en los supermercados –como en casi todos los negocios–, los vendedores te reciben con un “Irasshaimase!” (いらっしゃいませ), frase que desconcierta a más de un turista que no sabe qué responder (yo, por lo general, saludaba con un Ohayou gozaimasu! [おはようございます] o un Konnichiwa! [こんにちは], dependiendo de la hora).
Ahora bien, ¿qué pasa al momento de ir a pagar las compras realizadas? Las personas que atienden los locales son conscientes que no todos los extranjeros que visitan Japón saben el idioma por lo que es común que digan el total a abonar y, al mismo tiempo, señalen una pequeña pantalla donde indica el número en yenes. Siempre con una sonrisa, claro está.
En la caja, los trabajadores no entablan charlas con los compradores pero sí les preguntan si necesitan bolsas (la muestran, en caso que no entiendan lo que están diciendo) e, inclusive, hasta pueden llegar a ofrecer regalos por los gastos (en una ocasión, en Kyoto, me obsequiaron una coqueta carpeta de Rilakkuma).
Luego de eso, el cliente paga, pero la transacción no termina ahí. Resulta ser que hay una serie de pasos a seguir por los cajeros antes de dar por finalizada la compra. Veamos cuáles son:
  • Es común que el vendedor sostenga el dinero con ambas manos y cuente el vuelto en voz alta.
  • Después, ordena los billetes de menor valor a mayor para que, cuando se guarden en la billetera, queden acomodados.
  • Finalmente, entrega las monedas junto al ticket de la compra, haciendo una pequeña reverencia que indica que el proceso culminó.


Bastante simpático, ¿verdad? ¿Qué costumbres les llamó la atención cuando estuvieron de viaje?

Friday, May 1, 2015

Las carpas al viento…

Hace unas semanas, hablamos sobre una celebración en donde las agasajadas eran las niñas –el hinamatsuri– pero en esta ocasión, les voy a contar sobre el esperado kodomo no hi (こどもの日 – Día del niño) que se festejará el 5 de mayo, momento en que niños y niñas de todo Japón salgan a las calles a izar banderas koinobori, las típicas con formas de carpas.
Originalmente, este día era conocido como tango no sekku (端午の節句) y hacía referencia al Día de los niños varones o el Festival de los banderines, separándose del hinamatsuri. Fue en 1948 que el gobierno japonés lo decretó como feriado nacional para celebrar a los niños de cualquier sexo y expresar un agradecimiento a sus padres.
¿Qué se hace en el kodomo no hi? Además de izar las banderas koinobori –donde el pez más grande y negro representa al padre, mientras que uno más pequeño y rojo refiere a la madre, dejando a los chiquitos para personificar a los niños de la familia–, se exhiben los muñecos representativos de los héroes nacionales en conjunto a reproducciones de cascos y armaduras de la época feudal. La comida, claro está, es también protagonista puesto que es común hallar kashiwa-mochi y chimaki (ambos pastelitos dulces japoneses).
La idea de este día es transmitir a los niños valores como la perseverancia y la determinación frente a cualquier obstáculo de la vida. Esto se hace a través de una antigua leyenda que habla sobre la existencia de una puerta mágica –Puerta del Dragón– que se encontraba al final de un caudaloso río. Según se cuenta, solo el pez que nadara contra la corriente y alcanzara el portal se transformaría en un dragón. Fue, finalmente el koi quien, tras demostrar fuerza e incansable voluntad, llegó al final y alcanzó el objetivo.
Un dato curioso: el 5 de mayo es parte de la Golden Week japonesa en conjunto con el Cumpleaños del Emperador (29 de abril), Día en memoria de la constitución (3 de mayo) y Día del verdor (4 de mayo).

Otro dato curioso: hace unos días, la empresa Yoshitoku Taiko lanzó a la venta pequeñas figuras de Darth Vader vestidas con trajes samuráis para agregar a las exhibiciones tradicionales de muñecos que se realizan en el kodomo no hi. A pesar del precio –entre 1000 y 3000 dólares–, son un éxito total de ventas y más de un adulto no duda en incorporarlo a su herencia familiar. ¿Qué les parece? ¿Lo sumarían a su colección? 


Friday, April 24, 2015

Una solución (económica) para la soltería

En la nota de la semana pasada, hablamos sobre un trabajo divertido: ser parte de un casamiento como amigo o familiar ficticio de los novios. Ahora bien, ¿hay algún otro servicio relacionado al amor que se puede contratar de una manera similar? ¡Por supuesto que sí! El konkatsu (婚活). Este término no es para nada nuevo: alrededor del 2008, se instaló en la sociedad japonesa para hacer referencia a las búsquedas, a través de agencias, de parejas para casarse. De hecho, esto se volvió una gran industria donde hombres y mujeres pagan por intentar conocer a su persona ideal.
Ahora bien, ¿qué es lo novedoso dentro de esta actividad que es tan exitosa? Que los templos budistas también quieren formar parte de ella. Como sabemos, el budismo y el sintoísmo comparten espacio de manera pacífica en Japón. De hecho, mientras que el primero se encarga de los funerales y cementerios, el segundo es el principal organizador de bodas.
Lo curioso es que en los últimos tiempos, algunos templos budistas se pusieron como tarea el ayudar a los solteros a encontrar una pareja con la cual, eventualmente, casarse. De hecho, ya se empezaron a organizar fiestas –en el sentido de reuniones, no grandes y alocadas celebraciones– bajo el término kichienkai (Club de encuentros favorables). 
A diferencia de las agencias de konkatsu, el objetivo no es tanto económico (vale recordar que el servicio del primero es pago y, mientras más exitosa sea esa unión, más elevado será el precio). De hecho, se deben abonar solamente 1500 yenes (alrededor de 15 dólares) para cubrir los gastos de eventos que se realizan en templos, dándole un toque de clase y romanticismo a lo que podría terminar en una cita y, ¿por qué no?, un casamiento.
¿Qué propuestas ofrece el kichienkai? Posiblemente comidas y actividades relacionadas con la religión. De todas formas, se aclara que esto no es estricto y que se pueden hacer una infinidad de otras cosas interesantes para cada uno de los asistentes. Es más, a éstos se les obsequia amuletos para que encuentren una buena pareja, además de simpáticas tortas con forma de corazón.
Algunos japoneses –como sucede, en realidad, en todos lados– son extremadamente tímidos por lo que los organizadores de los eventos son los encargados de dar los datos de contacto exclusivamente a las personas con las que tuvieron algún tipo de conexión.
Según una nota periodística al respecto, este tipo de evento logró que 70 parejas se conocieran y se casaran, lo cual indica un claro éxito. El próximo se celebrará este domingo, 26 de abril, en el Templo Tokugenin, dentro de la Prefectura de Shiga. ¿Alguien quiere ir? :P

Colaboración para Yokichi Eventos: 

Saturday, April 18, 2015

Amigos de los novios por un fin de semana

Hace unas semanas, mi hermana me contó sobre un falso casamiento que se iba a realizar en La Plata. Básicamente, se trataba de una fiesta que vendía sus entradas y festejaba una unión de mentira. Si bien al principio me pareció extraño, no tardé en encontrar una noticia que decía que en Corea del Sur se hace algo similar. Resulta ser que, en caso que la lista de invitados sea corta, una pareja asiática puede alquilar supuestos amigos y compañeros de trabajo por una módica suma de 20 dólares.
Pensado como un trabajo de medio tiempo para los fines de semana, este tipo de alquiler es propuesto por distintas agencias que ofrecen una amplia selección de potenciales amigos (¡inclusive familiares lejanos!) para la novia y el novio. Por lo general, se opta por este servicio cuando uno de los dos posee más invitados que el otro y casi siempre se eligen a los más atractivos, puesto que esa característica los hace quedar mejor ante el resto de los asistentes.
Ahora bien, al ser un trabajo –además de una genial idea de pasar un fin de semana–, hay una serie de reglas a seguir:
  1. Cada “amigo” debe memorizar la información personal del cliente: nombre, edad, trabajo, datos sobre la familia, etc.
  2. No puede formar parte de las fotos que se saquen los novios. La razón es más que obvia: la pareja no necesita un recuerdo con un desconocido.
  3. Está bien visto que otorgue un obsequio a los recién casados: por lo general, se trata de un sobre con dinero que será destinado al comienzo de una nueva vida.
  4. Cada cliente elegirá el tipo de relación: el novio o la novia, antes del inicio de la celebración, designará un papel que la persona contratada debe seguir al pie de la letra. Según la experiencia de algunos, los hombres tienden a limitarse a pedir la interpretación del rol de amigo o compañero de trabajo; mientras que las mujeres se pueden inclinar a solicitar que se formen parejas falsas para crear situaciones más convincentes.
Es común que, después de unas horas, los falsos amigos se acerquen silenciosamente a pedir su pago y así concluyan la noche. Definitivamente, es una costumbre interesante que se inició al comienzo del 2000, ¿no les parece? ¿Alquilarían amigos para sus eventos? ¿Irían como falsos invitados?

Colaboración para Yokichi Eventos: http://www.yokichieventos.com/novedades/amigos-de-los-novios-por-un-fin-de-semana/ 

Friday, April 10, 2015

Una sola y única… ¡cafetería!

Japón nos tiene acostumbrados a cosas copadas por las que venderíamos nuestros órganos con mucho gusto. En esta ocasión, les traigo una novedad que hizo que descartara inmediatamente cualquier otra temática sobre la cual podría escribir esta semana. Resulta que, en las pasadas semanas, en Tokyo se abrió un café temático de Detective Conan. Para los que leyeron mi introducción, sabrán que ese anime es mi gran pasión así que imagínense la emoción que sentí cuando me enteré que se puede comer y beber cosas relacionadas con Shinichi, Ran, Heiji, Kazuha, Kaito Kid, entre otros.
¿Cuál es la propuesta de este lugar? Bueno, el último 28 de marzo –y, lamentablemente, sólo hasta el 10 de mayo– , la cafetería “Tower Records Cafe” de Shibuya decidió cambiar su nombre por “Detective Conan Cafe”, ofreciendo comidas temáticas, además de merchandising, a modo de promoción de la nueva película –la número 19 – del adolescente que fue encogido al cuerpo de un niño, “DC: Los girasoles infernales”, que se estrenará el 18 de abril en Japón.
Con el éxito de este café, se anunció la apertura de una sucursal en Osaka en donde centenares de fans se reunirán a disfrutar de un buen plato de comida y comprar accesorios exclusivos de esta campaña.
Vayamos a lo interesante: ¿qué podemos comer en “Detective Conan Cafe”? Los platos, como es de imaginar, llevan en sus nombres referencias a los distintos personajes del anime que ya lleva emitido más de 750 capítulos. Por ejemplo, se puede comprar Naporitan de Poirot acompañado con pan Conan (básicamente, fideos con salchichas) por 17 dólares; Black curry hecho por Haibara y Ayumi acompañado por omurice y pasta en forma de moño a 19 dólares; sándwich BLT (tocino, lechuga y tomate) y cheeseburger de Conan y Kaito Kid, ambos con papas fritas, a 22 dólares.
En caso que lo dulce sea lo suyo, en el menú también hay propuestas de postres ricos y adorables. Hay desde Popover (bollo de harina y leche) de Conan y Kaito Kid con “Le pudding a la mode” a Pie de limón casero, el favorito de Shinichi. Además, claro está, de las bebidas temáticas: Belly jelly soda hecha por Haibara y Arte del latte de Conan y Kaito Kid (cafés adornados en su superficie con las siluetas de estos personajes).
Es demasiado genial para ser real. ¡Una pena que sólo esté abierta hasta mayo! ¿Qué piensan que harán para el año próximo, cuando se estrene la película número 20 de este anime tan entretenido?

Colaboración para Yokichi Eventos: 

Friday, April 3, 2015

La entrada a un nuevo mundo

Durante los últimos días, mi Facebook se llenó de preciosas fotos de conocidos japoneses que, felices, mostraban su recién recibido título de finalización de estudios. Pero su caso no era el único porque en todo Japón, estas semanas son destinadas para despedir a los estudiantes que terminan un ciclo (sea éste primario, secundario o universitario). Investigando un poco, me enteré que los actos que festejan este cambio en la vida de los alumnos tiene un nombre: sotsugyouishiki (ceremonia de graduación) y se realiza, siempre, de una manera específica.
El sotsugyouishiki generalmente se celebra el mismo día en distintas escuelas de una misma región, por lo que se hace difícil asistir a más de una. Lo que sí se tiene en cuenta es que no coincidan las fechas con los niveles superiores.
El evento en concreto se inaugura con las palabras formales del Director para luego izar la bandera y cantar el himno nacional. Como se espera de todo acto de graduación, un representante de los alumnos es elegido para dar un discurso hacia sus compañeros. Para cerrar esta primera parte, la autoridad retoma la palabra e introduce a los dignatarios que se acercaron a saludar a los estudiantes.
Para no hacer del sotsugyouishiki una ceremonia aburrida, lo usual es que las orquestas escolares toquen música previamente elegida por los alumnos mientras éstos se levantan a recibir sus títulos. También es costumbre que, posteriormente a esta sección, se hagan dedicatorias a los profesores que los acompañaron en esa etapa y a quienes les obsequian ramos de flores.
Al finalizar, se ovaciona a los recién recibidos mientras se levantan y salen del auditorio. Los alumnos más jóvenes no se quedan afuera: arman una especie de guardia de honor alrededor de ellos, despidiéndolos por última vez mientras entran a un nuevo mundo –de estudios superiores o de búsqueda laboral–.
El sotsugyouishiki es una ceremonia importante con mucha preparación y se tiene en consideración hasta la etiqueta: mientras los hombres usan sus mejores trajes, las mujeres eligen lucir su kimono más coqueto. Además de pensar en la decoración, la música y las palabras alusivas, las chicas prestan suma atención a qué ponerse, con qué accesorio combinarlo, cómo peinarse, etc. Si bien es común utilizar vestimentas heredadas, también está la opción del alquiler: en el 2012, cuando estuve en Tokyo, visité una Universidad en donde se exponía una serie de kimonos (totalmente adorables) que se podían pedir prestados para estos actos. De hecho, había catálogos con los precios detallados de cada una de las opciones de vestimenta, adorno y calzado.
Catálogo de vestimenta para alquilar
Otras opciones disponibles
 Evidentemente, en Japón nada es dejado al azar, ¿no?

Tuesday, March 31, 2015

Una carta de amor a programas como The Walking Dead

Una amiga me acaba de compartir un texto escrito por el actor Nathan Fillion que describe exactamente la razón por la cual adoro todos los programas de televisión que veo a diario. Aunque no es común encontrar esto en mi blog, me fue imposible no traducirla y compartirla:

Hablemos sobre entretenimiento. Algunos programas de televisión los veo para escapar y, otros, por el viaje. La diferencia está en si el show me distrae o si esta pieza de trabajo puede suspender mi incredulidad y transportarme al reino del "que pasaría si...". Definitivamente, no lo veré la semana siguiente si no me importa qué sucede después. Denme una historia que me haga preguntarme qué haría yo en esa misma situación. Déjenme preocuparme por los personajes que llegué a conocer, mirarlos mientras aprenden y crecen, o se estancan y fallan. Déjenme odiarlos, dejen que me decepcionen. Permítanme verlos tomar decisiones de acuerdo a sus experiencias.

Cuando me meto en un programa, éste trasciende de la típica experiencia de verlo en casa solo. Quiero compartirlo, reunir a mis amigos. Preparo bebidas y comida, a veces temáticas de acuerdo al show. Nos deleitamos en la emoción de haber esperado toda la semana, charlando sobre las partes que nos conmovieron, prediciendo qué pasará luego y por qué pensamos que será así. Traigo nuevas personas que nunca han visto el show y veo cómo su emoción crece solamente por el hecho de estar rodeados por otros que ya han sido fascinados. Nos reunimos enfrente de la TV y bajamos las luces. Todos encuentran una posición cómoda, hacemos nuestras bromas y comentarios de último minuto, y luego... silencio. El show comienza. La espera ha terminado. La semana hablando acerca del último episodio ha finalizado. La anticipación es saciada. El viaje continúa.

Pasamos las propagandas entre risas, gritos ahogados y comentarios, tanto positivos como negativos, no importa. Lo que importa es lo que nos están haciendo sentir. Emociones que brotan de nada... Nada más que de un show bien elaborado.
Nathan Fillion 

Versión en inglés:
Let’s talk about entertainment. Some television I watch for the escape, and some, for the journey. The difference being is whether this show is distracting me, or can this piece of work suspend disbelief and transport me to a realm of “what if.” I certainly won’t tune in next week if I don’t care about what happens next. Give me a story that has me asking what I’d do in that same situation. Let me be concerned for characters I’ve come to know, watch them learn and grow, or stagnate and fail. Let me hate them, let them disappoint me. Let me see them make choices shaped by their experiences. 

When I really sink into a program, it transcends the typical watching at home alone experience. I want to share it, to gather my friends. I have beverages and food, sometimes in the theme of the show. It becomes an event. We revel in the excitement of having waited all week, chatting about parts that moved us, predicting what will happen next and why we think so. I bring new people who have never seen the show into the fold, and I see the excitement grow inside them just from being surrounded by others who are already swept away. We gather in front of the TV and dim the lights. Everyone finds a comfortable position, we make our last minute jokes and comments, and then—silence. The show begins. The waiting is over. The week spent talking about the last episode is over. The anticipation is satiated. The journey continues.

We spend commercial breaks hooting, gasping, and commenting, positively or negatively, it doesn’t matter. What matters is that we are being made to feel. Emotions are welling up from nothing—nothing but a well-crafted story.
Nathan Fillion

Monday, March 30, 2015

Un acústico con el autodenominado "chocolate suizo"

Voy a ser sincera: la única canción que había escuchado de Bastian Baker era "Tomorrow may not be better". A pesar de eso, cuando mi hermana me preguntó si la acompañaba a ver a este cantante de 23 años suizo, no lo pensé dos veces. Siempre es interesante conocer nueva música, sea ésta local o internacional.
El anuncio se dio de un día para el otro: Bastian tenía programada una gira en Latinoamérica pero no incluía a Buenos Aires sino que pasaba de Brasil a Chile sin escalas. A último momento, decidió publicar en sus redes sociales que Bebop Club le abrió un espacio para que toque... ese mismo domingo. Después de idas y vueltas con la página, finalmente conseguimos las entradas a un valor de $100. Nada mal para haber elegido una ubicación enfrente al escenario.
Como siempre, llegar desde La Plata a Buenos Aires es todo un problema. Más aún un domingo. El show empezaba a las 17 horas pero, a las 17.05 el Plaza en el que viajábamos, chocó con un auto y, como no era de extrañar, ambos conductores se bajaron a discutir. Después de dudas, nos tomamos un taxi hasta el lugar.
En la entrada, un pizarrón negro anunciaba de manera coqueta la presentación de un tal "Bastian Baker". La calle, la puerta y la escalera que descendía, estaban desiertas. Pero, afortunadamente, todo estaba en silencio: aún no había empezado.

Hola. Hello. Grüezi. Bonjour. 
Las 50 mesas pequeñas e íntimamente iluminadas de Bebop Club no estaban llenas -y nunca se llenaron- pero eso no impidió que alrededor de las 17.30 un sonriente Bastian Baker se subiera al escenario por un costado y abrazara su guitarra mientras charlaba con un expectante y ansioso público. Para nuestra sorpresa, habló en un adorable -y más que entendible- español. Nos contó que había estudiado nuestro idioma por 3 años, que se le mezclaba con el portugués (había estado una semana allá gracias a su Tour Mundial), que había tomado 4 vuelos en un sólo día, por lo que estaba exhausto, y que lamentaba estar sólo unas horas en nuestro país.
No tardó mucho en darse cuenta que muy pocos de los presentes conocían su discografía. A pesar de lo que harían muchos en esa situación, el cantante no se desalentó y nos paseó por un repertorio de música alegre en ritmo pero triste en letras. Además, nos enseñó sus estribillos más conocidos y esperó que lo aprendiéramos para cantar en conjunto.
De vez en cuanto, bromeaba y decía que, por la pequeña suma de 100 dólares, podíamos pedirle temas específicos. Eventualmente, mi hermana le solicitó "One last time". Bastian se rió y le dijo que hacía mucho no la tocaba. Le preguntó si quería subir y cantarla con él pero ella no se animó. Él, alegremente, practicó dos o tres veces hasta empezar a tocar una canción que parecía nunca haber olvidado, la cual, al finalizar, se la dedicó. En todo momento, muchos "aww" se escuchaban en el ambiente.
En lo que pareció un abrir y cerrar de ojos, Bastian anunció su última canción. ¿Cuál fue la reacción argentina? Gritar "¡OTRA! ¡OTRA! ¡OTRA!". El suizo que canta en inglés y francés, pero que también entiende español y portugués, nos hizo caso. Cantó para nosotros uno de sus temas en francés. Adorable.
Después sí cerró el show pero no sin invitarnos a sacarnos fotos, pedirle autógrafos o simplemente saludarlo. 
Apenas las luces dejaron de iluminarlo, se acercó a nuestra mesa. A pesar de ser pequeña, mi hermana y yo la compartíamos con cinco adolescentes descendientes de suizos. Con suma alegría, charlamos con él sobre el show y su corta estadía en Buenos Aires. Le pedimos un autógrafo y todos se rieron al darse cuenta que éramos gemelas. 
Con las fotos fue igual de simpático: sonriendo, haciendo una selfie, señalando, saltando. Cualquiera sea su pose, siempre se lo vio feliz. Una oportunidad así es rara para artistas que llenan estadios: por un lado, algunos se lo podrían tomar como un ataque contra su ego, pero Bastian lo vio como una oportunidad de conocer a cada uno de los asistentes, charlar sobre sus lugares de origen, pedir recomendaciones y hasta instarlos a que prueben cosas nuevas (me dijo que debo comer una comida de Nagoya en base a pollo que adoró. Lo anoto para la próxima).
Bastian Baker no es conocido en Argentina, aún. Probablemente, para la próxima vez que él y su igual de simpático manager, Raphaël Nanchen, regresen, va a ser más famoso y no exista la posibilidad que se repita un show tan divertido e íntimo como éste. Será una pena y una alegría (por él y su música) al mismo tiempo.

Sunday, March 29, 2015

John Green: Dejar o ser dejado, he ahí la cuestión

El corazón roto puede desatar incontables reacciones pero, ¿qué haría un adolescente prodigio que fue abandonado diecinueve veces por chicas que comparten el mismo nombre? El escritor norteamericano John Green tiene la respuesta a esa pregunta en su nuevo libro, El teorema Katherine, editado por Nube de Tinta.
Colin Singleton es casi un genio: sabe hablar once idiomas, puede recordar una infinidad de datos, arma juegos de palabras con cualquier frase y, al mismo tiempo, busca su momento Eureka. Pero el chico tiene una peculiaridad: sólo sale con mujeres llamadas Katherine.
“¿Cómo deja de aterrorizarte el hecho de que te dejen de lado, acabes solo y no importes a nadie en lo más mínimo?”, se pregunta una y otra vez el protagonista.
La novela empieza después de su último fracaso amoroso, cuando el joven se embarca en un viaje por Estados Unidos –cuyo primer destino es la supuesta tumba del archiduque Francisco Fernando en Gutshot, Tennessee– junto a su mejor amigo, Hassan Harbish. Con la idea fija de volverse famoso para recuperar a su ex novia, Colin continúa su costumbre de teorizar sobre todas las situaciones de su vida y comienza a idear una fórmula matemática para entender su problema con las Ks.
Tal como las historias que cuenta el adolescente, el libro está cronológicamente desordenado y cuenta con varios subtítulos que refieren a introducciones, nudos y desenlaces de las diferentes vivencias del niño prodigio. Pero lo más curioso llega de la mano de Daniel Biss, un matemático de la Universidad de Chicago que aportó sus conocimientos para crear los pasos de esa idea que podría predecir el destino de una relación, revelando quién dejaría a quién y cuándo.
Además de incluir modificaciones y explicaciones desde la perspectiva de Colin, el escritor suma notas al pie –con traducciones y anécdotas propias del relato– y un apéndice redactado por el también investigador del Clay Mathematics Institute, en donde detalla todos los cambios de la fórmula que fue llamada “El Teorema de la Previsibilidad Subyacente de las Katherines”.
John Green es un novelista de Indianápolis, Estados Unidos y un vlogger de YouTube que no duda en contestar con humor a sus seguidores de las distintas redes sociales. Alcanzó un gran reconocimiento mundial gracias a Bajo la misma estrella –una historia sobre dos adolescentes singulares que tienen cáncer y se enamoran–, recientemente llevada al cine por  FOX. Según la revista Time, el escritor es una de las 100 personas más influyentes del mundo.
Autor: John Green
Editorial: Nube de Tinta
Páginas: 320
Precio: $179



Friday, March 27, 2015

Adorables muñecas

En agosto, en Argentina, se festeja el día de los niños: desde que somos chicos, esperamos con ansias la llegada de ese domingo, donde los adultos nos premian con regalos y salidas. En Japón y Corea existe algo similar (el 5 de mayo) pero además, el país del sol naciente, tiene una celebración especial para las niñas: hinamatsuri (雛祭り) o el Festival de las muñecas.
Hace unas semanas –el 3 de marzo para ser exacta–, miles de niñas japonesas fueron agasajadas en una festividad donde pudieron exponer varias muñecas vestidas con kimonos tradicionales –representando al Emperador, Emperatriz, músicos y otros– en un armazón hecho con una gran alfombra roja que cubría los distintos niveles, de acuerdo a su posición en la corte imperial de la Era Heian. Lo simpático de las colecciones es su antigüedad: fueron pasadas de una generación a la siguiente para ser mostradas durante esta celebración específica.
Pero ¡ojo! Si bien el grupo de personajes son cuidados, expuestos y vestidos de manera adorable, no deben estar a la vista por demasiado tiempo. Los japoneses, que comienzan su exposición en febrero, creen que mantenerlos fuera pasado el 4 de marzo, podría acarrear desgracias para las niñas de la familia: podrían no encontrar marido o casarse a una edad avanzada. (Un horror).
Como toda tradición, se viene realizando desde tiempos lejanos, cuando se creía que los malos espíritus que rodeaban a las personas podrían quedar atrapados en estas muñecas, dejando al humano en paz. Por su longevidad, el hinamatsuri posee una canción típica muy conocida y se acompaña con un plato y una bebida específica: hinaarare (雛あられ) es una bolita dulce y colorida hecha en base de arroz que se consume con shirozake (白酒), un sake de color blanco que se bebe con la finalidad de purificar el cuerpo.
Esta festividad, además de parecer interesante por la variedad y antigüedad de las muñecas, también nos suena familiar. ¿Saben por qué? En uno de los primeros capítulos de Pokémon, Misty habla de las hermosas colecciones de princesas que sus padres le regalaron a sus hermanas y cómo después –cuando eran viejas y estaban rotas– se las pasaron a ella. Eso la inspira a participar en una competencia para ganar una propia. Sería genial poder verlas en persona, ¿no?